domingo 15 de noviembre de 2009

UN LUNES.. SEÑOR VALLEJO, UN LUNES CUALQUIERA. (la verdadera historia)

Un Lunes cualquiera nos despertamos, rogamos (al señor o a quien sea) que no sea lunes, pero lloramos. Lo peor es que es tarde.
Intentamos recuperar el tiempo y quisiéramos hacer miles de cambios, pero no podemos. Nos cuesta levantarnos, el cuerpo nos pesa, la flojera y pensamos que el fin de semana ha sido demasiado corto, un lunes cualquiera.

Un lunes cualquiera queremos detener el tiempo, pero no podemos; corremos riesgos; salimos de casa más tarde, sin desayuno; Porque nada funciona un lunes cualquiera, el despertador no sonó este lunes cualquiera, la terma no prende, el panadero no pasó, el micro pasa lleno, no hay taxis a la vista, se te cae el café en la ropa limpia, a ella se le rompe el taco mientras camina. Si manejas, no dejas pasar a nadie, lo hacemos por nosotros, a la miércoles los otros; un lunes cualquiera.

Un lunes cualquiera en la oficina no nos entendemos, las caras largas y todos con tardanzas. En la universidad nunca encontramos la fórmula y la mañana de un lunes cualquiera, es eterna. . . miras al cielo y preguntas “Cuando carajo se enderezará el día?”... y una voz te responde: “Hoy no. Es lunes, Señor Vallejo, un lunes cualquiera”.

domingo 25 de octubre de 2009

La lengua

Una de las cosas que siempre odié, son las personas que hacen mal uso de la lengua; no necesariamente recae en las personas que besan mal o que no la saben usar; aunque ellas tendrían un post aparte (me incluyo… si alguna me quiere enseñar no me molesto.)
Hoy, al mejor estilo de mi tía Martha (Hildebrandt) haré breves comentarios del mal uso de la lengua.
Conversando con Fiorella (mi hermana chica), llegamos a la conclusión que a ambos nos molesta lo mismo, la gente que habla o que se expresa mal. Ojo, no quiere decir que este humilde servidor no cometa ciertos errores a la hora de expresarse ya que en el medio que nos encontramos sería prácticamente difícil poder hacerlo correctamente en un 100 %, pero intento a su vez de corregir sobre la marcha ciertos gravísimos errores cometidos. Fio me decía por el contrario que, luego de vivir algunos años en provincia, se le hicieron costumbre varios horrores a la hora de hablar.
Para encontrar HORRORES en el uso de la lengua no tenemos que ir muy lejos, por ejemplo en mi centro de labores, comúnmente llamado CHAMBA, una chica dice: “SISTIMAS” refiriéndose al software donde visualiza las deudas que los clientes tienen. En buen español, Sistema (Angela no me odies).
Quienes nos movilizamos en transporte urbano, léase combi o CUSTER (ya no es couster), somos partícipes de horrores como por ejemplo (gracias a la colaboración de Ariana):
“En la quina que viene baja”. Antes que nada … es ESQUINA, luego… cuando hemos visto que una esquina venga? A menos que sea la esquina de la cartera de tu novia que se acerca a velocidad de CONTACTO porque te sorprendió dándole un beso a una cualquiera y tiene como destino final partirte la cresta en dos.
Una de las frases más usadas por los cobradores y parqueadores, mítica claro está, es la
clásica “Apéguese por favor, apéguese que al fondo hay sitio”.
En el usuario general escuchar un NADIES es común, claro si usamos la lógica del NADIE como el singular, pluralizaríamos con NADIES. Ahora, es cierto que más pudo el Brutismo que la lengua y ocasionó la usanza popular que sea aceptado el vocablo NADIES dentro del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, así que, Vistes, Nadies sabe para quién trabaja!..
“He imprimido el cuadro completo”; “Mierda” exclamé cuando una persona que trabaja conmigo y supuestamente abogada, terminó de malograr la ya tan golpeada y maleteada lengua. Aunque, no he de qué sorprenderme si concluyó la frase, extensa por cierto, con un “es su primo de él”.
No soy un erudito de la lengua, tengo errores y miles tal vez, desde el “No me jodas pe”, hasta últimamente tener la muletilla del “esteeee”. En fin… los errores de la lengua, por eso dicen que es bueno saber usarla

lunes 19 de octubre de 2009

Las juergas

Las buenas juergas. Juergas las de todos, las del parque, de las discotecas, las de los bares, de ayahuasca; de anisados, piscos, whisky y más. Jamás olvidaré las que tenía cuando era joven con la gente del club; en memoria mi querido pato flaco.

Para escribir este post, debo agradecer a varias personas que colaboraron con un granito de arena ( y para no decir con alguna historia personal), muchas personas sin saberlo, otras con más que una idea.

Las juergas, que de chibolo celebrabas porque bailaste lento con la chica que te gustaba (claro la chica piensa igual), o porque a escondidas prendiste el cigarro y lo fumaste rápido para que no vean.; o porque tomaste media cerveza y según tú estabas “zampado”, lo mejor de todo era que tu viejo te recogió a la 1 de la mañana.

Sin duda lo malo de la juerga es el día siguiente o tal vez… el después (para aquellos amantes de seguir de BOLETO).

Ahora, sabes que tuviste la juergaza cuando a la mañana siguiente, sacas cuentas y ves que te tiraste dos tercios del ya poco sueldo que ganas. Cuando despiertas y te arrastras hasta el espejo del baño pero antes sientes al unísono como en tu cabeza ensayan la orquesta sinfónica nacional, la banda de la policía y todos los DJ de música electrónica del mundo…. JUNTOS. Cuando ya, una vez frente al espejo ves en tu cuello EL Chupetón (dícese de la marca dejaba por ella o él (saaaaoooooooo) ocasionando que se pongan a la moda las cafarenas, chalinas y cuello Jorge Chávez.

Sabes que tuviste una buena juerga cuando tus amigos o amigas no hacen más que hablar de las hazañas que pasaste y cuando te ven levantan el dedo gordo, sonríen y te dicen “Buena matador”. Cuando claro, aparecen gracias a algún amigo ( a ) las fotos tuyas en el facebook (claro está etiquetadas hasta para tus viejos) haciendo mil y unas cagadas generalmente en estado etílico, o en situaciones incómodas (agarrándote a la mejor amiga de tu enamorada (léase que la enamorada está claro también taggeada en la foto); tu foto señorita, bailando el alcatraz “encima” del gringo turista que esa noche dijo “Ya la hice” y a tu novio le dijiste “amor , hoy no saldré me quedo estudiando para los parciales”).

Cuando, despiertas con LA sonrisa de oreja a oreja, y claro, las lagunas mentales son tales que empiezas a buscar el celular para llamar a los amigos (as ) y preguntarle “Qué pasó?”. Pero, te tiraste la línea porque en media tranca (léase las 3 o 4am) no se te ocurrió mejor cosa que llamar a la o al “ex”, trampa, persona cariñosa, o especial para “cantarle” tu amor. Claro para esto estás ronco ( a ) porque entre trago, frío de madrugada y canto… se te fue la voz. Ah!!! Siempre y cuando además puedas llamar porque no sea que en tu “estado” hayas perdido nuevamente el celular.

Cuando tomas un sorbo de gaseosa y sientes todo ese saborcito a TODO el trago que tomaste y por ahí, el sabor a todo lo que también vomitaste. Porque muchos borran cassette; porque amaneces abriendo el ojo y estás al lado de la persona que querías (claro que si es tu novia ten cuidado que no estés en su casa y aparezca luego el viejo para querer lincharte). Porque tu vieja entra hecha un carajo al cuarto y te levanta a patadas a limpiar el desastre que hiciste en la casa. Porque cuando dicen “Oe se acabó el tequila”, a ti te llegó y empezaste a tomar whisky con limón y sal. Por que tienes LA SED que generalmente quieres calmar tomando algunas Chelas más con los amigos.

Dices que fue un juergón porque sales de la fiesta y ya es de día; porque ese día lo pasas no solamente en cama sino también en coma. Eso sí, como todo también las juergas terminan.

De hecho que extraño las juergas con mis amigos, porque sin duda las mejores son con ellos; bien dicen que no importa el lugar, pero sí importa la compañía. Salud por los amigos que perdí. Salud

lunes 28 de septiembre de 2009

EL AMOR ES CIEGO, SORDO, MUDO... Y TONTO

En momentos en que la creatividad y la inspiración decidieron escapar, tal vez celebrando unas merecidas vacaciones, a mí se me ocurre escribir del amor; pero antes de crear falsas expectativas en esas dos o tres personas que me leen, les diré que no será una linda, tierna o recomendable historia de amor; mucho menos (sobretodo viniendo de mi), daré algunos tips de “cómo hacer que esa persona se enamore perdidamente de ti” o cojudeces que podrían parecerse a un anuncio de alguna tarotista, del “Huachano” o alguna bruja une parejas o hacedora de amarres. Jossie no te resientas.




Las mariposas en el estómago.

Amigo, amiga (que pacharaco puede sonar eso), si estás sintiendo que tienes mariposas en el estómago, no es que hayas dormido con la boca abierta y las hayas tragado, tal vez, mientras tenías uno de tus sórdidos sueños; y ojo, sin ser entomólogo, es imposible que te tragues una, menos dos y sigan vivas en tu estómago; así que no seas cojudo (a), no son mariposas; sino que estás a punto de recibir la visita del “Síndrome del AMOR”.

Así como cuando te vas a resfriar y sientes que el virus avanza en tu cuerpo haciéndote sentir débil, cansado, algunos mocos que empiezan a chorrear, estornudos y más… pues el virus del amor hace lo mismo. Ataca a cualquiera indiscriminadamente, niños, jóvenes, adultos, Mayores, etc; y uno de los primeros síntomas dicen, son esas “mariposas”.

El amor es sin duda el sentimiento que todos en alguna oportunidad hemos sentido (y no me excluyo porque vaya que sí he estado cojudamente enamorado alguna vez), nos transforma en los seres más tontos que habitan la tierra. ¿Qué persona en estado normal, dibujaría corazones rojos con el nombre de la persona que te gusta en un ladrillo previamente pintado de blanco, simbolizando la construcción de un gran amor? ¿Quién, sin estar tontamente enamorado, volaría a otra ciudad, solamente para estar con alguien por un tiempo?




El amor es ciego, sordo, mudo… y tonto.

El amor nos ciega, o mejor dicho, nos hace ver sólo lo que el amor quiere. Podría hacernos ver, como si estuviésemos poseídos por una locura indescriptible, convertidos en grandes gigantes (redundancia total) a molinos de viento (tranquilo mi quijote).

El amor, no entiende ciertamente de belleza, y convierte a la mujer más fea en tu amor por siempre. Cuántas veces no se dijeron las frases: ¡Qué demonios haces con él (ella)”; “Qué tal estómago tienes”. Seguro, no entiende de figuras ni formas; de razas ni de credos y últimamente, saliendo del clóset, tampoco entiende de sexos (sao). Ya dice el dicho, de gustos y colores…

Igual, nos ensordece y no nos permite escuchar lo que la gente nos dice; generalmente, los grandes rajes de la pareja, cierto o no: “ASU!, ese (a) es un (a) jugador (a)”. “Tu marido es un pendejo”; “Ví a tu novia agarrando con otro”, etc. Y eso, muchas personas (sin duda los más tontos), aún con todo lo que dicen, siguen creyendo que sus amores, son unas santas palomas, y se pelean con las personas que le dieron el sano consejo de terminar. Recuerda la frase de tu madre (y una vez Ariana hizo un post sobre ello y yo retomaré algo en un próximo día):”Él no te conviene”,claro a ello tu respondes (como dice Fio); “Me enamoré de ti y qué?”.

Nos enmudece el amor porque somos capaces de callar, no opinar, decir, manifestar lo que tengamos en mente.

Y es que en este mundo actual, entre las personas que twittean, chatean o huevean en el facebook, existen hasta amores virtuales que nacen bajo el oscuro saber de si existe o no. Así empiezan miles de amores; y tanto hablamos de amor que nos olvidamos que la mayor parte de las cosas en este mundo, medio loco, tienen un lado opuesto; y que como se alegran algunos por un “amor” que nace, otros por lo mismo lloran y hasta por amores que terminan.

lunes 21 de septiembre de 2009

EL AMOR ES MUDO....