miércoles, 10 de marzo de 2010

Hay gente y gente

Sin duda hay gente y gente …..

Hoy, pasé uno de los días más aburridos. En casa, solo porque los demás salieron a hacer las compras respectivas cuando hay dinero (por eso el dinero solamente dura hasta que lo gastas… frase célebre de una compradora compulsiva), empecé a hacer una serie de cosas clásicas que solo sirvieron para recordarme lo imbécil que puedo ser.

Salí del cuarto, entendido que tal vez fuera de éste podría encontrar algo que me divirtiese. Entré a la cocina como hacemos muchos y abrí la refrigeradora, me agaché, miré para todos lados y luego la cerré. Luego, un poco más tarde volví a la cocina e hice lo mismo; eso lo repetí algunas veces. Ahora me pregunto si acaso creemos que el simple hecho de hacerlo repetidamente hará que aparezca un pedazo de torta de chocolate en la refri?

Pese a todo, encontré por fin algo para comer, lo metí en el microondas y lo puse a calentar. Se han dado cuenta que nos quedamos viendo como idiotas como da vueltas el platito? Acaso se lo van a robar?

Para mala suerte, el control remoto de mi viejo y pequeño televisor se quedó sin pilas, y yo, aprieto con insistencia y más fuerte los botones para que funcionen. Pregúntome, eso hace que las pilas se recarguen?.

Pensé que por una buena vez, era momento de ir a la clínica para hacerme algunos chequeos rutinarios; a mi edad ya hay que hacerlos cada vez más continuos. La enfermera, que nunca es como las enfermeras eróticas de mis sueños, me hace entrar al consultorio, extiendo la mano y saludo gentilmente a una señora de edad avanzada, enfundada en su blanca bata y con un estetoscopio en el cuello: “Usted es la Doctora?”. Ella distendida respondió: “No, soy Camucha Negrete y estamos preparando Kekes marmoleados”.

Al salir pasé por la tienda de revistas, jalé algunas para tener siempre en la casa y leerlas en los momentos más necesitados; al llegar a la caja el dependiente me dijo: “Éstas las llevas?”. A lo que respondí: “No idiota, las traigo para desordenarte la tienda”.

Hay preguntas que realmente no entiendo, porqué cada vez que me corto el pelo me dicen: “Oye Dante te cortaste el pelo?” “No huev.. lo dejé en la casa porque hace calor”.
O la clásica “Se me perdió algo” y te preguntan… Dónde?.. Osea si supiera donde, creen que seguirían perdidas?.Y que pasa con aquellas personas que alquilan o compran una película de terror y la ven con un huevo de gente a las 3 de la tarde y las luces prendidas?. Acaso cuando quieren ver una comedia se meten a aun velorio?

Y los que cuando están metidos en su cama, es de noche y algo suena y sienten miedo , se meten dentro de las sábanas… acaso eso hará que no los vean. Peor aún, aquellos valientes que pese a escuchar ese sonido se levantan y van sigilosamente caminando a dar el encuentro del sonido y cuando están llegando dicen: Quién anda ahí?. Esperan que si es un ladrón, les digan… “Si señor somos unos ladrones pero vaya a dormir no se preocupe que no haremos más ruido?”

O , por ejemplo, hoy subía al ascensor luego de caminar unos 3 kilómetros bajo el sol que partía las piedras, ataviado con mi terno gris, doce del día, sudando hasta los dedos del pie y sube un tipo y me mira y dice… “Vaya, calorcito que hace no?”.A lo que comenté “Anda, no jodas, en serio?, Pensé que estaba con fiebre”.

Hay gente y gente… sin duda.

2 comentarios:

Danitza dijo...

Y bueeeeeeeeee...
A veces las personas decimos cosas inutiles solamente por hacer conversacion.
Sea como sea los seres humanos estamos TODOS confundidos.

Fiorella dijo...

yo kisiera ke por abrir mucho la refri aparezcan tortas de chocolate :) Por otro lado, si. Odio a la gente ke pregunta cosas evidentes; sin embargo, a veces yo hago lo mismo. Eso significa ke a veces me odio? Ok. Problema existencial.
tk chanchi boni